lunes, 20 de abril de 2015

GOLPE DE ESTADO DE 1930 - DOCUMENTOS HISTÓRICOS

Clik aquí para leer: Proclama del Gral. Uriburu (1930)

La hora de la espada (fragmento)“El único remedio está en acabar con la política. Adoptar un decenio de vacaciones políticas. (…)Ha sonado otra vez para bien del mundo, la hora de la espada. (…) (esta) hará el orden necesario, implantará la jerarquía indispensable que la democracia ha malogrado hasta hoy, fatalmente derivada (…) hacia la demagogia o el socialismo. Pacifismo, colectivismo, democracia, son sinónimos de la misma vacante que el destino ofrece al jefe predestinado; es decir, al hombre que manda por su derecho de mejor, con o sin ley (…). El sistema constitucional del siglo XX está caduco. El ejército es la última aristocracia; vale decir, la última posibilidad de organización jerárquica que  nos resta entre la disolución demagógica. (…)El Estado nada tiene que ver con la libertad. Su objeto es el orden.”
Leopoldo Lugones, “El payador y antología de poesía y prosa”. Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1979.

BICENTENARIO, El programa 
Programa de Radio Nacional conducido por Jorge Halperín emitido en 2010.
AUDIO DEL PROGRAMA

miércoles, 15 de abril de 2015

EL MUNDIAL DE 1978 por EDUARDO GALEANO

En Alemania moría el popular escarabajo de la Volkswagen, el Inglaterra nacía el primer bebé de probeta, en Italia se legalizaba el aborto. Sucumbían las primeras víctimas del sida, una maldición que todavía no se llamaba así. Las Brigadas Rojas asesinaban a Aldo Moro, los Estados Unidos se comprometían a devolver a Panamá el canal usurpado a principios de siglo. Fuentes bien informadas de Miami anunciaban la inminente caída de Fidel Castro, que iba a desplomarse en cuestión de horas. En Nicaragua tambaleaba la dinastía de Somoza, en Irán tambaleaba la dinastía del Sha, los militares de Guatemala ametrallaban una multitud de campesinos en el pueblo de Panzós. Domitila Barrios y otras cuatro mujeres de las minas de estaño iniciaban una huelga de hambre contra la dictadura militar de Bolivia, al rato toda Bolivia estaba en huelga de hambre, la dictadura caía. La dictadura militar argentina, en cambio, gozaba de buena salud, y para probarlo organizaba el undécimo Campeonato Mundial de Fútbol.

Participaron diez países europeos, cuatro americanos, Irán y Túnez. EL Papa de Roma envió su bendición. Al son de una marcha militar, el general Videla condecoró a Havelange en la ceremonia de la inauguración, en el estadio Monumental de Buenos Aires. A unos pasos de allí, estaba en pleno funcionamiento el Auschwitz argentino, el centro de tormento y exterminio de la Escuela de Mecánica de la Armada. Y algunos kilómetros más allá, los aviones arrojaban a los prisioneros vivos al fondo de la mar.

"Por fin el mundo puede ver la verdadera imagen de la Argentina", celebró el presidente de la FIFA ante las cámaras de la televisión. Henry Kissinger, invitado especial, anunció:

-Este país tiene un gran futuro a todo nivel.

Y el capitán del equipo alemán, Berti Vogts, que dio la patada inicial, declaró unos días después:


-Argentina es un país donde reina el orden. Yo no he visto a ningún preso político.

Los dueños de casa vencieron algunos partidos, pero perdieron ante Italia y empataron con Brasil. Para llegar a la final contra Holanda, debían ahogar a Perú bajo una lluvia de goles. Argentina obtuvo con creces el resultado que necesitaba, pero la goleada, 6 a 0, llenó de dudas a lo malpensados, y a los bienpensados también. Los peruanos fueron apedreados al regresar a Lima.

La final entre Argentina y Holanda se definió por alargue. Ganaron los argentinos 3 a 1, y en cierta medida la victoria fue posible gracias al patriotismo del palo que salvó al arco argentino en el último minuto del tiempo reglamentario. Ese palo, que detuvo un pelotazo de Rensenbrink, nunca fue objeto de honores militares, por esas cosas de la ingratitud humana. De todos modos, más decisivos que el palo resultaron los goles de Mario Kempes, un potro imparable que se lució galopando, con la pelambre al viento, sobre el césped nevado de papelitos.


A la hora de recibir los trofeos, los jugadores holandeses se negaron a saludar a los jefes de la dictadura argentina. El tercer puesto fue para Brasil. El cuarto, para Italia.

Kempes fue el mejor jugador de la Copa y también el goleador, con seis tantos. Detrás figuraron el peruano Cubillas y el holandés Rensenbrink, con cinco goles cada uno.

Fuente: Eduardo Galeano - "El fútbol a sol y sombra"

lunes, 16 de marzo de 2015

24 de Marzo: Canción "De tripas corazón"

video "Años Decisivos:1976" 

Letra de la canción 
De tripas corazón interpretada por Bersuit Vergarabat
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Para ver el video clikea acá


La memoria puede más que la traición,

y mi convicción de hoy llega hasta el hueso.
Yo no me olvidaré jamás de esos
que pusieron el cuerpo por la liberación.

Transformar en alegría el dolor,
convertir todo el horror en pura vida,
es tarea que nos toca cada día,
y haremos de las tripas corazón,
y haremos de las tripas corazón.

Estos huesos están hechos 
del mismo polvo que una estrella,
y a diferencia de ellas 
tienen verdadero nombre.

Buscando por cielo y tierra 
a esos seres queridos,
que después de tantos años 
siguen desaparecidos.

Ahora veo los rostros, 
las estampas, las siluetas,
de esos hombres y mujeres 
que todavía hoy esperan.

Es tarea que nos toca cada día 
y haremos de las tripas corazón,
y haremos de las tripas corazón.

La memoria es una fuerza de gravedad
que como un abrazo amigo nos atrae.
El que recuerda sabe siempre donde va
quien olvida no irá a ninguna parte.

Transformar en alegría el dolor,
convertir todo el horror en pura vida,
es tarea que nos toca cada día,
y haremos de las tripas corazón,
y haremos de las tripas corazón.


video "Años Decisivos:1976" 




Imperialismo Siglo XIX - 4to. Historia 735

Infografía sobre Imperialismo

jueves, 5 de marzo de 2015

Naturaleza y Cultura Documentos 4 Año - Colegio 735

LA COMUNICACIÓN HUMANA
El problema de diferenciar al hombre de los otros animales se confunde, en parte, con el problema de describir en qué forma difiere el lenguaje humano de los distintos tipos de comportamiento comunicativo que manifiestan otras especies no humanas o prehumanas. O, en otras palabras, el estudio comparativo de la comunicación animal y humana se relaciona estrechamente con  el problema del puesto del hombre en la naturaleza.
Todas las lenguas tienen en común –como sistemas de comunicación- una serie de características o propiedades básicas que no se dan juntas en ninguno de los sistemas de comunicación no humanos que se conocen:
Productividad. Todo hablante puede decir algo que nunca ha dicho ni oído antes y ser perfectamente comprendido por sus oyentes, sin que el hablante ni sus oyentes se percaten de la novedad en lo más mínimo: un sistema de comunicación en el que es posible crear y comprender sin dificultad mensajes nuevos, es un sistema productivo.
Desplazamiento. Es la propiedad de que aquello a que se refiere la comunicación puede estar alejado en tiempo y espacio del momento y lugar en que se establece la comunicación.
Dualidad. Toda lengua es un conjunto de convenciones respecto de elementos mínimos con significado: las palabras, y un conjunto de convenciones respecto de elementos sin significado propio, pero diferenciadores de mensajes: los sonidos.
Transmisión cultural. El ser humano, cuando nace, no habla ninguna lengua. La lengua que llega a hablar más tarde es la que usan las personas que lo rodean, ya sea que se trate de la lengua de sus antepasados biológicos o no.
Productividad, desplazamiento, dualidad y transmisión cultural pueden considerarse como las propiedades esenciales o básicas de todo sistema lingüístico. (Charles Hockett)
  
Chimpancés y seres humanos
El rasgo más característico de los homínidos, o al menos del Homo sapiens, es su capacidad lingüística. En tanto que otros primates poseen tradiciones aprendidas y, por consiguiente, culturas rudimentarias, en los homínidos la cultura eclipsa a la herencia genética como fuente de cambios adaptativos. Esta dependencia de la cultura está estrechamente relacionada con la singular capacidad humana para el lenguaje, y ambas están relacionadas a su vez con la destreza manual conseguida gracias al bipedismo, la sustitución de maxilares y dientes por útiles y una cooperación social intensa y a largo plazo basada en los vínculos sexuales. (Marvin Harris)


El tabú del  incesto
¿Dónde termina la naturaleza? ¿Dónde comienza La cultura? Pueden concebirse varias maneras de responder a esta pregunta.
La constancia y la regularidad  existen, es cierto, tanto en la naturaleza como en la cultura. No obstante en un caso, representan el dominio de la herencia biológica; en el otro el de la tradición externa.
El conjunto  complejo de creencias, costumbres, estipulaciones e instituciones que se designa brevemente con el nombre de prohibición del incesto constituye una regla social que posee, a la vez, un carácter de universalidad. No necesita demostrarse que la prohibición del incesto constituye una regla; bastará recordar que la prohibición del matrimonio entre parientes cercanos puede tener un campo de aplicación variable según el modo en el que cada grupo define lo que entiende por pariente próximo; sin embargo, esta prohibición sancionada por penalidades sin duda variables y que pueden incluir desde la ejecución inmediata de los culpables hasta la reprobación vaga y a veces sólo la burla, siempre está presente en cualquier grupo social.
(Claude Lévi- Strauss)

Sumergidos en la cultura
Se ha dicho que lo último que descubriría un habitante de las profundidades del mar sería, tal vez, precisamente el agua. Sólo llegaría a tener conciencia de ésta si algún accidente lo llevara a la superficie y lo pusiera en  contacto con la atmósfera. El hombre ha tenido durante casi toda su historia una conciencia muy vaga de la existencia de la cultura, e incluso dicha conciencia ha dependido de los contrastes  que presentaban las costumbres de su propia sociedad en relación a las de alguna otra con las que accidentalmente llegó a ponerse en contacto. La capacidad para ver la cultura de la propia sociedad en general, para valorar sus patrones y apreciar cuanto éstos comprenden, exige cierto grado de objetividad que rara vez se logra.” (Ralph Linton)